jueves, 30 de mayo de 2013

trabajo para: gladys pinto


EL TRAUCOLeyenda de Chiloé
El Trauco, es un hombre pequeño, no mide más de ochenta centímetros de alto, de formas marcadamente varoniles, de rostro feo, aunque de mirada dulce, fascinante y sensual; sus piernas terminan en simples muñones sin pies, viste un raído traje de quilineja y un bonete del mismo material, en la mano derecha lleva un hacha de piedra, que reemplaza por un bastón algo retorcido, el Pahueldún, cuando está frente a una muchacha.
Es el espíritu del amor fecundo, creador de la nueva vida, padre de los hijos naturales. Habita en los bosques cercanos a las casas chilotas.
Para las muchachas solteras, constituye una incógnita que les preocupa y las inquieta. Según opinión de unas, se trata de un horrible y pequeño monstruo, que espanta y de cuya presencia hay que privarse, a toda costa. Otras opinan distinto y manifiestan, que si bien es feo, no es tan desagradable, sino, muy por el contrario, atractivo... Otras en lucha tenaz y permanente, dicen haberlo eliminado de sus pensamientos, en los que alguna vez vibró quemando sus entrañas...
Las madres toman todas las precauciones, para evitar que sus hijas, ya “solteras”, viajen solas al monte, en busca de leña o de hojas de “radal”, para el “caedizo” de las ovejas, ues generalmente es en el curso de estas faenas, cuando “agarra”, o con más propiedad “sopla”, con su “pahueldún”, a las niñas solitarias, pero nunca si van acompañadas, aún de sus hermanitos menores.
El Trauco no actúa frente a testigos...éste, siempre alerta, pasa gran parte del día colgado en el gancho de un corpulento “tique”, en espera de su víctima.
En cuanto obscurece, regresa a compartir la compañía de su mujer, gruñona y estéril, la temida Fiura.
Cuando desea conocer de cerca, las características de su futura conquista, penetra en la cocina o fogón, donde donde se reúne, al atardecer toda la familia, transformado en un manojo de quilineja, que en cuanto alguien intenta asirlo, desaparece en las sombras.
A las muchachas que le tiene simpatía, les comunica su presencia depositando sus negras excretas, frente a la puerta de sus casas.
Todo su interés se concentra hacia las mujeres solteras, especialmente si son atractivas. No le interesan las casadas. Ellas podrán ser infieles, pero jamás con él. Cuando divisa desde lo alto de su observatorio a una niña, en el interior del bosque, desciende veloz a tierra firme y con su hacha, da tres golpes en el tronco de tique, donde estaba encaramado, y tan fuerte golpea, que su eco parece derribar estrepitosamente todos los árboles. Con ello produce gran confusión y susto en la mente de la muchacha, que no alcanza a reponerse de su impresión, cuando tiene junto a ella, al fascinante Trauco, que la sopla suavemente, con el Pahueldún. No pudiendo resistir la fuerza magnética, que emana de este misterioso ser, clava su mirada en esos ojos centellantes, diabólicos y penetrantes y cae rendida junto a él, en un dulce y plácido sueño de amor.... Transcurridos minutos o quizás horas, ella no lo sabe, despierta airada y llorosa; se incorpora rápidamente, baja sus vestidos revueltos y ajados, sacude las hojas secas adheridas a su espalda y cabellera en desorden, abrocha ojales y huye, semiaturdida, hacia la pampa en dirección a su casa.
A medida que transcurren los meses, van apreciándose transformaciones, en el cuerpo de la muchacha, poseída por el Trauco. Manifestaciones que en ningún instante trata de ocultar, puesto que no se siente pecadora, sino víctima de un ser sobrenatural, frente al cual, sabido es, ninguna mujer soltera está lo suficientemente protegida...
A los nueve meses nace el hijo del Trauco, acto que no afecta socialmente a la madre ni al niño, puesto que ambos, están relacionados con la magia de un ser extraterreno; quien no siempre responde al “culme”, lanzado con el objeto de alejarlo y escapar de los efectos de su presencia; o los azotes, dados a su Pahueldún, que debería afectarlo intensamente; como en igual forma a la quema de sus excrementos. Su potencia es tal, que en ciertas ocasiones, nada ni nadie puede detenerlo... 
(Publicación del Dr. Bernardo Quintana Mansilla, “Chiloé Mitológico”).

La casa Matusita, se trata de una casa embrujada de la cual, nadie puede dormir en ella, dicen que se aparecen fantasmas en las noches, ya lleva años así, la gente menciona que esto se debe a que ahí hubo un asesinato por ende los espíritus aún siguen ambulando por esa casa, hasta ahora nadie la habita.

El muki, trata de un duende que se aparece en las minas, todos los obreros lo han visto, es pequeño de orejas largas, muy mal humor, cuando se encuentra con los mineros u obreros estos salen espantados, algunos aturdidos, la gente dice que se lleva su alma de las personas, anda siempre acompañado de su lámpara y un pequeño poncho.


El mito de los hermanos Ayar, trata de la leyenda de los cuatro hermanos Ayar, los cuales por la envidia por heredar el trono fueron convirtiéndose uno a uno en piedras, hasta acabar con toda la estirpe.

El mito del Señor de los Milagros, trata de la historia de la pintura del señor morado, cuando un negrito de angola lo pintó en una pared de Pachamilla, resultó tan milagroso, que las autoridades mandaron a que sea sacado de ahí, debido a que todo el pueblo comenzó a adorarle ya que en el terremoto que sucedió, las personas que se apoyaron a la imagen fueron salvadas, todas salieron ilesas, esto dejó a las autoridades molestas, pero a pesar de todo no lo pudieron sacar, cuando intentaban pintar otro encima, los soldados se paralizaban. Desde ese tiempo comenzó a rendírsele homenaje hasta hoy.



MITOS:


El Caballo Marino



Este caballo de la brujería de Chiloé es grande, de largo hocico con patas en forma de aletas y una firme cola propulsora, semejante a la cola de un pez. Su aspecto no es muy agradable. Es muy fuerte y posee crines de color dorado.

Los Caballos Marinos habitan en gran cantidad en los mares frente a la Costa Occidental de la Isla Grande de Chiloé. Se alimentan de algas marinas, especialmente de luche y cochayuyo, por lo cual se explica su color verdoso amarillento oscuro.

Sólo los Brujos pueden ver a los Caballos Marinos, y por eso son ellos quienes pueden aprovechar los servicios de estos hermosos animales.

Como es sabido los Brujos tienen la capacidad de volar, ya sea usando el Macuñ, o transformándose en algún tipo de ave. Sin embargo las leyes de la Brujería les impiden utilizar estos métodos para llegar al Caleuche, en el cual forman una importante parte de la tripulación. La única manera autorizada de abordar el Caleuche es usar a los Caballos Marinos como medio de transporte.




Durante los recorridos del Caleuche los Brujos aprovechan la oportunidad para elegir Caballos Marinos de su agrado, marcándolos con su marca personal para que el animal quede en forma permanente a su servicio.

Cuando el brujo necesita viajar en el Caballo Marino se acerca a la orilla del mar y lanza cuatro silbidos especiales, con el último silbido aparece el Caballo marino, siempre fiel y atento al llamado de su amo. Docilmente se acerca a su dueño, entonces éste lo enlaza con una cuerda hecha de sargazo y le palmotea las ancas, luego se sube al suave lomo del animal. El Caballo Marino se deslizara entonces velozmente tras el Caleuche, dejando una estela en la superficie de las aguas y adelantándose a cualquier otra criatura marina.

Cada brujo puede tener más de un Caballo Marino. Los hay pequeños para uso personal y otros tan grandes que llegan a medir más de doce varas de largo y de alto superan las cuatro varas (unidad de medida chilota). Estos gigantes son tan grandes que pueden transportar sobre su lomo hasta trece brujos. Los caballos marinos tienen una corta vida de sólo 4 años y cuando mueren se convierte en gelatina que luego se disuelve en el mar, llegando a veces hasta la orilla de la playa.


La confesión de un muerto

Se dice que una noche a principios del siglo XVII el Abad de la antigua Basílica de Guadalupe vió que entraba un hombre de elegante apariencia que le solicitó la confesión, por lo que el Abad pidió a unos familiares que lo esperaban unos minutos. Después de un rato, el Abad salió con el rostro pálido, y cerró las puertas, por lo que sus familiares se extrañaron y le preguntaron por qué cerraba si el hombre elegante aún no había salido, sin embargo, el Abad se negó a contestar y los apresuró a dejar el lugar.
Ya en casa de los familiares, uno de sus sobrinos le preguntó al Abad qué le había pasado, sin embargo, el Abad llevó su mano derecha hacia su oído, haciendo notar que se le dificultaba escuchar. Después de que el sobrino le hiciera nuevamente la pregunta, el Abad le respondió que el hombre que había entrado a la Basílica horas antes era un muerto que había venido de ultratumba para confesarse, y que después de escuchar la confesión había tenido dificultad para escuchar por el oído derecho. 
El Abad nunca pudo contar lo que le había dicho el misterioso personaje, guardando el secreto de confesión, quedando la duda para siempre.

Aparición en la Basílica


Una de las leyendas que todavía se cuentan en nuestra ciudad, es la que dicen las personas que visitan la Basílica de Guadalupe o los que por sus circunstancias duermen en la escalinatas de dicho lugar. Cuentan que hay ocasiones en las que ha sido vista una mujer que sale de la Basílica vieja, portando una vela encendida, sin que el intenso viento nocturno o una lluvia torrencial apaguen su flama . La mujer camina en dirección a la Nueva Basílica y para sorpresa de muchos atraviesa las paredes del edificio.
Algunos curiosos y otros que han sabido dominar el miedo han sido testigos de que ya en el interior de la Nueva Basílica, la mujer deja la vela como ofrenda y después de rezar una oración desaparece.
Tal vez se trata de un alma en pena que tiene como manda hacer la visita al sagrado recinto o puede ser la manifestación de algún compromiso que dejó de cumplir la persona a quien perteneció dicha imagen. No lo sabemos pero queda el misterio de dicha aparición.

La obsidiana
Reseña: La obsidiana es una roca o mineral de origen volcanico compuesta por silicatos alumínicos y oxidos sílicos. Sus usos varian entre objetos de ornato como espejos, figuras que imitan modelos prehispánicos, formas de animales y muchas más. También se utiliza como adorno en construcciones de pisos y paredes y hasta en plazas de ciudades.En un pasado remoto se fabricaban puntas de flechas y lanzas.
Cuenta la leyenda mexicana que en los tiempos de los indígenas, cuando la vida era muy difícil y el hombre tenía que luchar contra inmensas bestias salvajes para poder alimentarse, ocurrió un acontecimiento que cambió la vida de esa comunidad. En cierta ocasión salieron los hombres de ese gremio a cazar un gran mamut para el abastecimiento de varios días; mientras las mujeres y los niños se quedaban en la cueva en compañía de los ancianos. 
Esas cacerías llegaban a durar varios días por lo que los ancianos tenían la obligación de cuidar a las mujeres y niños, pero como no tenían armas para defenderse buscaron por toda la cueva algo que les ayudara a defenderse del ataque de unas hienas. 
De pronto Obsid el pequeño hijo del más valiente guerrero se percató de una piedra negra y filosa que estaba en el suelo; la tomó y la amarró a un palo que tomó de entre escombros, lo lanzó con gran fuerza y enorme fue la sorpresa de todos al darse cuenta que se desplumaba una hiena mientras las demás salieron huyendo. 
El ingenio y creatividad de Obsid lo llevaron a recibir los honores de la tribu, fue nombrado guerrero de la aldea y en su honor le llamaron a aquella piedra "Obsidiana", siendo ésta utilizada posteriormente para la elaboración de instrumentos de caza.
En el Pico de Orizaba, sobre el flanco oeste se localizó una superficie que mostraba restos de Obsidiana; también existían minas de Obsidiana al norte del Pico de Orizaba de los mineros prehispánicos; un grupo de montañesas descubrieron fragmentos de obsidiana; en el sitio arqueológico de El Solitario se encontraron grandes cantidades de obsidiana, el material corresponde al Posclásico Temprano (850-1,250 dne); Amacuilecatl es un sitio asentado en el húmedo cráter a 4,320m en el flanco oriental de la montaña denominado Valle de Mirapuebla se encontraron dos fragmentos de Obsidiana prismática a diferentes niveles; etc.

Templo de El Roble
En la época de La Colonia surgió otra leyenda que mantiene arraigo popular. Se dice que una mujer del pueblo comenzó a contar que una imágen que ella tenía en su casa, escapaba de noche y atravesaba el canal de los ojos de agua de Santa Lucía, e iba a refugiarse en el hueco del tronco de un roble, que existía exactamente en el mismo lugar donde se levanta el templo de El Roble. La mujer agregaba que todas las noches iba por ella y la encontraba con la falda húmeda y con algunos cadillos en los pies. El asombro crecía y más mujeres solían ir a rezar a ese lugar.
CUENTOS:


El caballo y la zorra

Tenía un campesino un fiel caballo, ya viejo, que no podía prestarle ningún servicio. Su amo se decidió a no darle más de comer y le dijo: - Ya no me sirves de nada; mas para que veas que te tengo cariño, te guardaré si me demuestras que tienes aún la fuerza suficiente para traerme un león. Y ahora, fuera de la cuadra. Y lo echó de su casa. El animal se encaminó tristemente al bosque, en busca de un cobijo. Encontróse allí con la zorra, la cual le preguntó: - ¿Qué haces por aquí, tan cabizbajo y solitario? - ¡Ay! - respondió el caballo -. La avaricia y la lealtad raramente moran en una misma casa. Mi amo ya no se acuerda de los servicios que le he venido prestando durante tantos años, y porque ya no puedo arar como antes, se niega a darme pienso y me ha echado a la calle. - ¿Así, a secas? ¿No puedes hacer nada para evitarlo? - preguntó la zorra. - El remedio es difícil. Me dijo que si era lo bastante fuerte para llevarle un león, me guardaría. Pero sabe muy bien que no puedo hacerlo. - Yo te ayudaré. Túmbate bien y no te muevas, como si estuvieses muerto. Hizo el caballo lo que le indicara la zorra, y ésta fue al encuentro del león, cuya guarida se hallaba a escasa distancia, y le dijo: - Ahí fuera hay un caballo muerto; si sales, podrás darte un buen banquete. Salió el león con ella y, cuando ya estuvieron junto al caballo, dijo la zorra: - Aquí no podrás zampártelo cómodamente. ¿Sabes qué? Te ataré a su cola. Así te será fácil arrastrarlo hasta tu guarida, y allí te lo comes tranquilamente. Gustóle el consejo al león, y colocóse de manera que la zorra, con la cola del caballo, ató fuertemente las patas del león, y le dio tantas vueltas y nudos que no había modo de soltarse. Cuando hubo terminado, golpeó el anca del caballo, y dijo: - ¡Vamos, jamelgo, andando! Incorporóse el animal de un salto y salió al trote, arrastrando al león. Se puso éste a rugir con tanta fiereza que todas las aves del bosque echaron a volar asustadas; pero el caballo lo dejó rugir y, a campo traviesa, lo llevó arrastrando hasta la puerta de su amo. Al verlo éste, cambió de propósito y dijo al animal: - Te quedarás a mi lado, y lo pasarás bien - y, en adelante, no le faltaron al caballo sus buenos piensos, hasta que murió.



NOVELA:


PERSONAJES:Principales 
Doña Bárbara: Representa la barbaridad del llano, es la antítesis de Luzardo; ella es arbitraria, violenta, astuta y caprichosa. Sin embargo, todavía en ella no hay una ausencia absoluta de sentimientos, que son despertados intensamente por Santos Luzardo. Sus maneras contradictorias reflejan el comportamiento salvaje de su ambiente. Su comportamiento es una reacción al trauma que ella sufrió en su niñez, víctima de altos niveles de abuso. 
Santos Luzardo: Representa la civilización y el progreso. Él es un hombre del llano civilizado por la ciudad, y al mismo tiempo, abogado graduado del la Universidad Central de Venezuela. Luzardo es un hombre con gran profundidad psicológica y en esencia es buena persona. 
Marisela: Representa la buena materia prima que la civilización puede moldear. Producto de una relación sin amor, es rescatada por Santos Luzardo cuando se encontraba en una condición degradante. 


Secundarios 
Lorenzo Barquero: Joven con mucho futuro por delante, que al morir su padre se ve obligado a regresar al llano en donde su voluntad es destruida por la desgracia y el vicio. 
Juan Primito: Representa la superstición y la creencia pagana de los hombres del llano. 
Guillermo 'Danger' o Míster Danger: Representa el desprecio de los extranjeros hacia los venezolanos. Es cómplice de Doña Bárbara. 
Ño Pernalete: Representa, en unión con "Mujiquita" la incompetencia política del país y el decadente estado de derecho, al mismo tiempo representa el estado deprimente de la sociedad, causada por los líderes políticos de la época. 
Balbino Paiba, Antonio Sandoval, Juan Palacios «Pajarote», María Nieves, Carmelito Lopez , Melquiades Gamarra «El brujeador». 
Bramador: Es el nombre dado al caiman que debora a los hombres que doña barbara mata, este animal es adoptado por doña barbara y lo tiene en secreto en su casa para caso de emergencia.




RESUMEN DE LA NOVELA DOÑA BARBARA:

DOÑA BARBARA; ROMULO GALLEGOS
El protagonista Santos Luzardo, un joven abogado, quien vivió trece años en la ciudad de Caracas, donde se graduó en jurisprudencia, regresa a su hacienda de Altamira, donde le reciben unos pocos peones fieles y le ponen al tanto de los desmanes de la malvada Doña Bárbara, quien gracias a manejos turbios y a la alevosía de su amante de turno, el propio mayordomo de Santos Luzardo, y del fundo del latifundista Lorenzo barquero, al que dio el nombre de “el miedo”.
, Doña Bárbara, es una mestiza de cuarenta años. Victima en su desgraciada juventud de unos piratas que la violaron sexualmente. Desde aquel momento el odio hacia el varón inspira todos sus actos.
Santos Luzardo siente odio y rencor a los que le hicieron daño.
Pero renuncia a los rencores y decide quedarse en Altamira.
Se desata la lucha entre Santos Luzardo y Doña Bárbara. Un acercamiento entre ambos personajes se hace imposible a causa de los celos que le inspira a la malvada mujer su hija Marisela, quien vive con su padre Lorenzo Barquero.
Marisela se enamora de Santos Luzardo. Ante la pasión naciente de la hermosa joven, este siente impulsos contradictorios y busca soluciones que no pasan de ser… imaginarias.
La perversa Doña Bárbara manda al bobo Juan Primito a la hacienda Altamira para tomar con un cordel la medida de la estatura del joven Santos Luzardo, burdo modo de adueñarse, según sus creencias supersticiosas, de la voluntad del apuesto joven Luzardo. Marisela al darse cuenta de la mala intención de su madre, le quita con furia el cordel. La madre, después de una violenta escena queda totalmente desconcertada.
La joven Marisela abandona Altamira y regresa con su padre al rancho del palmar de la chusmita, donde es amenaza permanente para ella la lujuria de mister Danger.
Al ser asesinados carmelito y Rafael, peones de Luzardo, este se lanza revolver en mano y obliga a los hermanos Mondragón a prender fuego a la casa de Macanillal y hiere a uno de ellos; se mete con sus fieles peones en tierras de “El Miedo” a parar rodeos sin licencia de la dueña; por fin le aureola “la gloria roja de la hazaña sangrienta cuando en Rincón Hondo cae mortalmente herido el brujeador, a quien Doña Bárbara envió una cita trágica con el amo de latamikra; el propio santos luzardo entrega a la malvada mujer el cadáver de Melquíades. En cuanto a la malvada Doña Bárbara, su “ansia de renovación, y al mismo tiempo el fondo turbio de su alma supersticiosa, la impulsan a buscar, en la celda de Rincón Hondo, una solución a sus confusos designios. Luego logra que sus peones matan a Balbino Paiba (quien asesino a carmelito y su hermano), en el momento en que desentierran las plumas robadas.
Al oír de sus labios el relato del suceso de Rincón Hondo, Marisela le hace constar a Santos Luzardo que no es el quien mato al brujeador, sino pajarote, su acompañante.
Santos Luzardo “acepto el don de paz y dio en cambio una palabra de amor”.
Doña Bárbara denuncia al juez el crimen de Balbino Paiba, atribuyéndole además la muerte del brujeador, y se propone devolverle a Luzardo las tierras arrebatadas.
La antes mencionada, ahora esta a punto de matar a Marisela, pero el recuerdo de su adorado Asbrubal le hace renunciar a este crimen.
Doña Bárbara desaparece.
También se marcha mister Danger, la hermosa Marisela hereda las tierras de su madre y… “todo vuelve a ser Altamira”.